lunes, 4 de septiembre de 2017

Peter pan o el tiempo que se ha ido II

Inquebrantable aliado en el incierto camino.

Mi cuerpo.
Fantástico espejismo que nos une y separa.

Mi cuerpo.
Atrevido degustador de placeres y humores.
Volátil volumen de cargas y azares.
Arma destructora y amante incansable.
Reflejo tangible del invisible reloj.
Me otorga y me regala
belleza, a efectos ingenuos,
imperecedera.

Me ama, y ahora, me traiciona.

Mi cuerpo.
Mi amigo, mi hermano, mi enemigo, mi insaciable demoledor.
De mi consciencia inseparable.
Me pregunto cuándo destruyó el pacto firmado,
de aires de juventud impregnado.
Cuándo me dio de lado
y comenzó a tomar decisiones sin mí.

jueves, 6 de julio de 2017

Ni una brizna de viento

Christophe Jacrot.
Detalle con filtro

El silencio se sumerge en las calles
en las noches del solitario insomne.
E invade como sigilosa niebla,
sibilina, lechosa y serena,
cada rincón, cada rama, cada huella. 

Y es entonces cuando la pena pesa.
Pesa como el yunque, como la culpa, como la piedra. 

A lo lejos ladra un perro, o dos o un ciento. 
Y la luna se esconde tras las nubes que amenazaban tormenta.
Ni una brizna de viento, 
ni siquiera una palabra hueca. 

Porque el silencio acecha, 
porque el silencio acosa
porque el silencio aplasta.
Deja sordo al corazón
en esta noche de tormenta. 

Tu amor me hacía grande,
tan grande como todo lo que pudiera abarcar con mis ganas.

Y ahora soy tan pequeña,
no ocupo más que la más pequeña de mis lágrimas.

(Texto escrito entre diciembre de 2011 y mayo de 2012 aproximadamente. Al pasar de borrador a publicación se ha cambiado la fecha de publicación.)


lunes, 22 de mayo de 2017

Y creció *

Puede ser que sea el miedo.
Puede ser que sea la duda.
Puede ser que sea la angustia
de pensar que si el sueño 
se torna en real...
puede ser que se diluya, y
puede ser que sea otra cosa,
y que ya no sea tan mía. 



Y es al abrigo de la oscuridad 
cuando me convierto en la cobarde. 
La que observa, la que mira, 
la que desde lejos, espía. 


* Y creció a su lado monstruosa toda una obsesión. Esperando nada, Antonio Vega. 

miércoles, 3 de mayo de 2017

En la encrucijada

De ese mundo fabuloso
la llave no sé donde se esconde.
Solo sé que tras sus muros
la vida es más dolorosa
aunque indulgente.

Si me quieres encontrar
busca en soledad
el rumbo que hasta aquí te aliente,
porque ahí estoy
mas no tengo el mapa
que hasta mí te lleve.
Que mientras mis pasos dejaba entre los riscos,
el camino era inexistente.

No me busques en las prisas y el bullicio
ni en el secuestro angustioso del ansioso reloj.
No.
No será ahí donde me encuentres,
esa no soy yo.

Soy la que hizo su nido en esa encrucijada,
a la sombra de las frondosas ramas
donde hallé mi casa,
mecida por el viento,
y mi piel es refrescada
por su suave roce, por su caricia pausada.
Y así escucho.
Y así me habla.
Tranquila, serena, calmada.

lunes, 1 de mayo de 2017

El lado perdido de la historia

Es la boca del narrador 
la que cuenta sus verdades. 

Es la boca del vencedor 
la que esculpe falsedades. 

Son las bocas de los muertos
las que narran sus hechos,
los suyos, 
la interpretación personal 
de lo que cada quien alcanzó a entender. 

Son muchos los muertos 
injustamente olvidados;
son muchos los mártires 
que se adueñan de hazañas
por otros libradas
(es la boca del vencedor
la que esculpe falsedades).

Hechos heroicos, quizás,
bajo el manto del tiempo 
y el olvido sepultados. 

La historia de la Humanidad
se construye con las grandes culturas
que han sido engullidas 
por el gigante imperial. 
De ellas, apenas nos queda nada, 
tan solo su esencia, 
que sutil y callada construye 
nuestra propia identidad.

No somos el imperio...
sino cada palabra callada.




jueves, 23 de febrero de 2017

Llegó a Tierra
cubierta de piel fina.
La sangre y el barro formaron armadura
que quedó incrustada en cada músculo,
en cada mano... y por cada poro rezumaba amargura,
y en cada sonrisa,
nostalgia que es hipocresía.
Y es en el silencio de la noche
al amparo de la oscuridad cuando descubre que
somos lo que cada uno de nosotros quiere ser.

Es su amo.
Es su dueño
ese sentimiento que no echa a volar,
criando resentimiento.
Sola.
Tan sola como el ciprés del cementerio.

Dónde se escondieron esas caricias sanadoras,
dónde quedaron los brazos que compartieran tanto peso.




martes, 11 de octubre de 2016

Lleva su tristeza colgada


Lleva la tristeza colgada 
como la chaqueta se pega a la espalda. 

Ve a la gente pasar, 
el ruido pasar,
el tráfico pasar, 
los rumores, 
el bullicio,
los minutos y segundos;
la vida pasar.

Despegada, lejana, ajena. 

Solo las hojas le hablan, 
solo el viento la arrulla,
solo la pena la besa. 

Lleva su tristeza colgada
como la luna a la noche se pega. 

miércoles, 29 de junio de 2016

Atravesamos cielos siempre azules
y surcamos océanos indómitos,
pero quién nos da la garantía.
Arrasamos selvas vírgenes,
vírgenes del amor verdadero.

Magos de lo invisible nos acompañan
y nos transmiten su mensaje
envuelto en cascadas sonoras
donde la más minúscula hoja
repite incesante su canción.
Me acuna y acaricia el viento,
y mientras su sosiego me doblega
y me abandono a su placer,
la sombra amarga de lo intangible.

Quién nos ofrecerá la garantía.

Y eternamente adolescente
seguiré alimentando el amor indomable...
buscando
seguiré incansable,
pagando la culpa que contraje en otra vida.

jueves, 23 de junio de 2016

Mi miedo y yo


El camino,
y entonces mi miedo y yo.

Las palabras, 
y entonces mi miedo y yo.

El sentir, 
y entonces mi miedo y yo.

No lo merezco, 
yo no lo valgo.

Y, ahora sí,
el camino se torna escarpado.

Acacias, orquídeas, tréboles,
fuentes y frutos y ramas,
la hoja perdida del avellano. 

Y mi miedo y yo.

Troncos,
 barrancos y valles.

Y mi miedo y yo.

Entonces la veo
planear sinuosamente sobre nuestras cabezas,
y descubro que debo llevarle de la mano,
a mi miedo,
a mi ego.

El camino será aún más rocoso y empinado,
pero no habrá nada comparado
a saberme en el camino acertado.

martes, 14 de junio de 2016

Humor errado

Un te quiero venido de otro mundo
que calló en circuito cerrado.

Venas, músculos y carnes ensangrentadas
cumpliendo su función
en jaula de huesos encerradas.

Palabras informes desubicadas.

Palabras dementes perdidas
en un paso abandonado del tiempo.

Un te quiero tergiversado,
llegado de otro mundo,
equivocado, perdido...
en sus letras no hallarás más
que la cordura que lo conformara antaño
abandonada a su propia locura.

Ya no recuerda a qué vino,
y se desgarra al son de su eco
envenenado de humores y sabores
que le atormentan en su propio recuerdo.




sábado, 28 de mayo de 2016

Coleccionistas de fotografías

                                                     

Llenas tus pasos de caminos
y el camino se llena de huellas.

La Tierra no es más que un inmenso collage.
Cruces de caminos llenos de recuerdos.
Asfaltos cubiertos de momentos
que con lágrimas infantiles 
atamos a nuestras manos,
y de la punta de los dedos salen hilos,
hilos muy finos que nos atan a la vida,
pero nos engañan con artes de titiritero.

El presente es traicionero, 
nos esposa a la monotonía 
y mañana nos escupe la verdad a la cara:
no eran más que esos breves momentos,
los que tú has dejado pasar. 

Momentos transitados en el patio de un colegio
mientras un niño agarrado a tu pierna te impide andar, 
y llorando amargamente te dice que no quiere dejar 
el pasado atrás. 
Entonces la ternura te invade y mientes,
te mientes prometiendo que más tarde volverá,
que más tarde volverá...


A Dani, el niño aferrado a mi pierna, por el día de su graduación.

jueves, 5 de mayo de 2016

¿Y si la música no nos salva?


Entre algunas de mis habilidades
destaca la de perder el tiempo con gran destreza. 

¿Perder el tiempo o rescatarlo 
del absurdo cotidiano?

Arrastrar sueños arrancados de la noche
y naufragar entre las vaporosas aguas del pensamiento.

Pelear contra la realidad aparente,
y disfrutar de mi desidia 
"como el niño que, harto de estudiar, pinta sueños..." * J.R.Jiménez

Y entonces me sobresalto,
con un miedo, una duda, 
una cadencia del baile acompasado 
de la pasión y la respiración:

¿ y si la música, un día, no nos salva?



martes, 26 de abril de 2016

Obstinación

Es obstinación lo que siento.
Pasa el tiempo
y, sin embargo, tu recuerdo.

Es el recuerdo del silencio.
De la palabra que no llega;
de la mirada que no empapa;

del sonido de tu risa
que se me escapa.

El recuerdo de aquel calor
que se evapora;
de unos brazos que no abrazan;
de un sentido que se perdió
con los pasos por el camino.

El recuerdo de unos labios
en un roce fugaz,
en sueños,
tan solo en sueños de primavera:
Primavera  hermosa...
"primavera celosa"*.

Me pregunto si te quiero,
me pregunto si  es posible amar así,
un amor tan triste,
tan solo,
tan obstinado.


* Primavera Celosa   De Miguel Hernández

miércoles, 10 de febrero de 2016

Adiós Amor

Días que se vistieron de gala
pasaron de largo. 

Y qué podría suceder 
si a la alegría de tus labios
un destello improvisado
en tus ojos convirtió en lluvia,
lluvia de otoño, de verano, da igual,
de un tiempo que, de ayer a hoy,
se convirtió en triste anhelo desamparado.




Humano desamparo,
el de la verdad que no llega,
el de la verdad que no existe
más que en un corazón cansado.

Y qué podría suceder
si la verdad del malvado
convirtiera a la del bueno
en falsedades erigidas sobre barro.

Adiós Amor,
que te fuiste del mundo
huyendo del olor que despide
el humano descalabro.



  

lunes, 8 de febrero de 2016

En días como hoy

Tengo el amor tan lleno
que no queda un pequeño hueco
reservado al derecho de admisión.

Y esquivando los charcos
en las calles grises de tristes adoquinados,
voy dejando mi reflejo en el agua de lluvia,
que lejos de haberlo purificado,
ha dejado el aire de melancolías impregnado.

No me vine resuelta y terminada.
Me vine a medias,
imperfecta e inacabada.
Cabalgando unos días a caballo
entre la tristeza y la monotonía.

Entre incoherencias me manejo.
Me hacen el amor notas musicales a diario.
¡Oh soledad, de fantasías llenas el inventario!

Te escribo estas palabras,
envueltas en músicas que no son mías,
a ti.

Te escribo estas palabras y tampoco son mías,
te las cogí y se vinieron conmigo en un descuido.
Y aquí, desde tu recuerdo secuestrada,
sé que nunca seré feliz,
hasta que de la mano te agarre y te rescate
de tu sueño eterno,
echado en el tronco de aquel álamo blanco,
desde donde intentas avisarme
que me vine a medias,
imperfecta e inacabada,
envuelto en la bruma
de mis sueños policromados.




sábado, 30 de enero de 2016

Gratias



No hallarás mala voluntad en los avatares del destino.

Nada te será entregado
hasta que el momento sea el adecuado.



No te creas desgraciado o mal aventurado,
porque en la línea cósmica que nos guía
todo está matemáticamente estructurado,
y los errores llegan
con tu libro de instrucciones personalizado.

No encontrarás mala fe en los hechos de los dioses,
pues cada instante de tu vida,
solo intenta convertirte en un árbol frondoso,
y que en el momento de tu partida
tus ramas conviertan el mundo en un lugar
hermoso y bien adornado.

miércoles, 27 de enero de 2016

Ayer

Hace tiempo que te pienso...
jugarretas del recuerdo,
cuando una duda me asalta al pensamiento.

"¿Qué habría sucedido si hubieses sido paciente?
 ¿Qué sería hoy de nosotros si me hubieses dado tiempo?"

El presente nos invade y
hace de cuanto hacemos
un acto urgente. 

Puede que tu amor no fuese fuerte,
puede que tu amor solo fuera adolescente.

Tal vez, es posible, quizás,
me manejo en el espacio y en el tiempo ausente.

Yo tan indecisa, tan etérea y tan libra,
convertí el momento en puro sufrimiento.

Y tal vez hoy,
ni tú ni yo,
nos echaríamos de menos,
y tal vez hoy,
ni tú ni yo
dudaríamos del actual momento.




martes, 26 de enero de 2016

Hermanos


Ayer era tan solo una niña.
Observo a los que tras de mí llegaron,
de mi sangre aunque extraños,
hoy ya hombres,
cuando ayer jugaban en mi regazo.




Imágenes de momentos pasados llegan,
y consciente de no haberlos disfrutado,
me dispongo diligente a retrasar
para repetirlos y, ahora sí, degustarlos,
la mortífera máquina,
y solo me topo con esa angustia que embarga
al querer deshacer la muerte del ser amado:
repetir un solo segundo atrás,
y lo real ya ha cambiado...
Solo consigues embestir contra un muro
imposible de destruir por ser, que no es divino,
sino solo humano.

Ayer era tan solo una niña,
y mi infancia, con sus afectos,
a veces, vuelven para recordarme
que no es mi vida,
sino tan solo un préstamo.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Memorias sin tiempo

Hay días que se empeñan en hacerte recordar.

Una simple palabra dicha sin importancia
remueve el cajón de los años y minutos,
que sin intención de acumularlos sumaron treinta,
y ahí se quedaron abandonados, 
amontonados en un caos que tan sólo necesita
un descuido para recuperar un orden 
que solo conoce el corazón.  

Nunca le dije que le amaba, 
aunque sé que él moría por mí.
Nunca le regalé una caricia desganada
en una lánguida tarde de domingo,
nunca un gemido de placer 
estremeciera su amante oído. 
Tan solo recuerdo una cómplice mirada
que fue la antesala de un cruel destino,
de una despedida anticipada.

Nunca le dije que le amaba,
nunca a mi lado le permití mudarse, 
y, sin embargo, ya son treinta años, 
en los que recuerdo con claridad superlativa
el instante en que se urdió
el nudo que amarró nuestros recuerdos.

Nunca sabrá que es el amor más limpio
que en mi días he encontrado, y
que su existencia vive a mi lado. 

Hoy nuestras vidas discurren distantes,
por caminos irreconciliables.

Pero hoy me gustaría poder decirle,
que su amor lo conservo intacto,
que lamento el dolor que pude causarle,
y que, aunque él nunca lo sepa, 
yo no puedo olvidarlo.












martes, 20 de octubre de 2015

Tan solo


Qué hacer si la tierra se hunde bajo tus pies descalzos. 
Qué hacer si el cielo se abre de azul turquesa
y el tiempo no te saca a pasear. 
Qué hacer si aún cogida de tu mano
dejo de sentir el sosiego de tus ramas al respirar. 
Qué hacer si ni tan siquiera el viento te busca
y te lleva a horcajadas a soñar. 



Qué hacer si echándote de menos 
el resto de mi vida,
la muerte no viniera a dejarme descansar. 

Qué hacer si los días sempiternos,
reclaman las noches donde te recuestas a añorar
unos labios, que aún siendo tuyos,
se olvidaron del camino por el que regresar. 

Qué hacer si te quiero en esta vida,
pero me pasé la parada donde tranquilamente
te sentaste a esperar. 

miércoles, 14 de octubre de 2015

La tierra espera


Y aún los grillos se resisten ante el primer embate de frío del incipiente invierno.

Sólo los grillos y el resonar de unos pasos sombríos en las calles vacías.



Melancolía de olores suspendida,
orgía de colores que en la hierba
impaciente observa.
Gotas de lluvia que arrastran,
y que en cada latido recuerdan a unas hojas
la pronta llegada de su trágico final.

Que en el suelo, la tierra espera,
la tierra espera.

Tiempo de sol herido de muerte,
preludio de un invierno que empieza a brotar.
Tiempo de sol en el cielo abatido,
solsticio de miedo y de frío,
tal vez los años me enseñen a temerte y a amarte
con la misma intensidad.

viernes, 9 de octubre de 2015

Amanece

La espiral desbocada echa a andar y
saltas de obligación de aguja pequeña
a responsabilidad de aguja grande.
Imposiciones ajenas,
imposiciones propias y personales,
necesidades e, incluso a veces, justificaciones.

Amanece y la sangre echa a andar,
hay veces que hasta la escuchas circular.
El bullicio interior que no deja pensar.

Y en un segundo imperceptible
el corazón te rescata,
inspiras el aire fresco que te acompaña,
está ahí, silencioso, expectante,
esperando solo para ti,
y entonces un recuerdo,
una nota musical,
una historia,
o un cariño te salva y
¡oh milagro!
te piensas,
te recuerdas
y recuperas tu vida.

Somos solo el amor que llevamos dentro,
pero es suave, frágil  y delicado,
no entiende de prisas ni urgencias,
solo hay que reservarle el mejor espacio.


domingo, 6 de septiembre de 2015

Septiembre

Paseo con Tula, como cada día,
y mis pasos me llevan a un momento del recuerdo.
Los periquitos riegan
como cada noche, el césped del parque
y recuerdo un día de septiembre del año pasado,
cuando paseaba mis pasos
por el mismo lugar y el mismo tiempo,
tarde de tormenta, igual que hoy, escribí:
cambio riego con periquitos por agua de tormenta.

Y entonces recito mentalmente unos versos:
"porque todo es igual y tú lo sabes",
de Luis Rosales y su Casa encendida.     (Leer poema completo)

Todo es igual,
las mismas calles,
el mismo silencio,
las mismas tormentas...
los mismos sueños,
aún sueño con su melena al viento. 

Pasan las horas, los días, los años,
y todo es igual,
y somos los mismos,
pero ya nunca iguales,
porque como ya dijo el filósofo,
no se puede entrar dos veces en el mismo río.*



* La cita real de Heráclito es "En los mismos ríos entramos y no entramos,
pues somos y no somos los mismos."



martes, 25 de agosto de 2015

Madre soltera

Apreté los dientes cuando me acusó
de que no sería buena madre. 
Y así me empujó tan lejos de él 
que tan solo pensarlo 
endurece aún más el odio que 
tras siglos de su ausencia,
sigue vivo y es cuanto tengo para él.

Me acusó de que no sería buena madre
y decidí ser madre soltera.
Pero la maternidad de la carne, el dolor y la sangre
no era destino para mí.
Y me quedé sin rorro al que acunar con voz suave,
pero jamás creeré que no soy madre, 
porque soy mujer,
y porque amo cuanto hallo en mi camino 
con necesidad de ser amado. 

Ser madre no es lo único
a lo que una mujer aspira,  
ni solo es esa circunstancia la que da valor a su vida
ni la convierte en mujer de verdad. 





jueves, 16 de julio de 2015

El niño que se durmió

He olvidado el truco de magia que usaba.
Desprevenida me ha cogido,
y por más que lo pienso,
recordarlo no consigo.
Era una cuerda invisible
y aunque de ella tiraba y tiraba,
ella siempre estiraba.

Conservo esa cuerda,
aunque también se ha olvidado
del truco de magia que usaba,
cuando el tiempo
nada tenía que ver conmigo,
y el amargo recuerdo de la vuelta a la escuela
se perdía en tardes indolentes
de un verano que nunca acababa.

No cambio mi casa por otra más nueva,
eso firmemente creo a diario,
pero yo misma me descubro pensando si
no pediría a Crono,
que me devuelva ese truco de magia,
que me quite ese amargo sabor a estafa.
Que me devuelva aquel tiempo disfrutado inconsciente,
y que ahora cambiamos y ocupamos y preocupamos
con tribulaciones que nada nos acarician
y que no nos endulzan el alma,
como que un infante de siete te abrace
dulcemente y al oído te diga,
con el cariño limpio que solo un niño siente,
apretándolo con su voz, tu nombre.

Solo la infancia es verdadera,
y lo demás una gran estafa.


A Jorge


sábado, 27 de junio de 2015

Los buscadores

Existe un instante justo antes de aspirar su aroma,
un instante minúsculo previo al beso,
en el que, con el leve roce labio a labio,
confundimos nuestro espacio
y el suelo tiembla bajo nuestros pies descalzos.

Existe ese momento,
al que confundimos con el amor mismo,
y pasamos la vida embriagados,
buscando ciegamente  a quien nos haga revivirlo.

Existe un alma, que se figura desamparada y sola.
¡Ay, amarga soledad!,
que nos obliga a pasar la vida prendidos a ese instante,
adictos a apenas un segundo.






lunes, 15 de junio de 2015

Apuntes vespertinos para no olvidar

No es más que la noche que se cierne sobre nuestras cabezas.
No es más que la sublime actuación del entorno que
recibe la oscuridad con agrado. 

La tormenta amenaza con grandilocuente interpretación,
aunque solo amenaza. 
Y los pájaros que juegan entre las ramas
recuerdan a los niños pequeños que no quieren ir a la cama, 
como si algo interesante que fuese a suceder se perdieran
con el sueño que todo lo arregla. 

Días de injusticia, de rabia e impotencia,
que unas palabras pequeñas arreglan
solicitando con empeño un beso pequeño, tan inmenso como el mar. 

Y días que se transforman en días de ternura, 
que al recuerdo un sonido traen de
un viaje sin retorno,
de un  eterno transitar de neumáticos en el asfalto nocturno
en la noche de Madrid,
en un tiempo ya tan lejano, 
y tan difícil de olvidar,
(¿desear olvidar no es morir un poco?)
Un arcoiris, una tarde de lluvia serena en primavera
a la que el Sol se niega a abandonar,
con el corazón lleno de un primerizo amor. 

A menudo me lamento de mis carencias.
Y hoy me río de mi misma cuando contemplo 
todo el amor con el que 
la belleza de alrededor me acaricia el corazón,
mientras sus canciones se entremezclan con 
sonidos de otros tiempos, 
sonidos que recuerdan un latir. 

Y hoy tras un siglo o dos, 
sigo sintiendo el mismo cosquilleo en el alma
por ese nuevo amor, primero,
que nunca regresará aunque no se va, 
aunque él ya no sea él.


miércoles, 3 de junio de 2015

Y volaré

Vengo del aire
aunque no tengo alas.
Vengo del aire
aunque ni ángel ni ave soy.
Inspiro en silencio
y sigo la hoja de ruta
que un día marqué.
No leo las palabras,
solo escucho mensajes cifrados
que aseguran que
ahí esta el camino que he seguir,
pero no se ve,
porque está en el aire.
Si miro hacia arriba no es por capricho,
es porque sé que el sendero que sigo
no está bajo mis pies.
Porque sé que el sendero que escucho,
aunque invisible,
me guía por unas coordenadas que no son de aquí.
No tengo alas,
ni ángel ni pájaro soy,
pero vuelo,
vuelo por un mundo que no es este,
no se ve.
Escucho por delante sus pasos,
los de aquellos que vinieron antes de mí,
y dejaron las migas marcando el trayecto
que hoy yo he de seguir.
Ni ángel ni ave soy,
tampoco viento,
tan solo un leve suspiro
que un día exhaló ese dios,
que cabalga en voluntariosa montura,
invisible, reluciente y voluble.
Ni ave, ni musa, ni hombre o mujer,
solo soy aire,
solo el aliento al que, embelesada,
añoro volver.




martes, 26 de mayo de 2015

Si mi voz

Y me fui de allí,
me fui tan rápido que me traje el aroma
y me olvidé las flores.


Y así, en la ilusión busco un refugio
para mi triste desamparo.

No habrá campanas al vuelo,
no habrá promesas,
no habrá preguntas ni respuestas.
No habrá caricias
ni susurros bajo las estrellas.

Y me fui de allí,
me fui tan rápido que me traje la mirada
y me olvidé los ojos que la acunaban.

Y es en días como estos,
en esta soledad del alma,
donde añoro la melodía que
tus acordes hacían de mis palabras.






domingo, 10 de mayo de 2015

Nacer

Melissa Nucera 
Me despierto entre el follaje de tus ramas,
entre el trémulo vaivén de tus caprichos,
y una expectante melodía me recuerda que
yo no soy de aquí.
Que el paisaje cambió el color gris que siempre lucía,
en aquellos tristes días en que pensaba que debía aprender a vivir.
Y un día, sin esperarlo, como todo en la vida,
se pintó de color verde.
Y ahí fue donde escogí.
Nací el día que decidí escoger.
Y, de entre toda la gama de colores, fue el verde.

El verde de la hierba que viste el prado,
el de la arboleda;
el verde que promete paraísos celestiales,
hoy de hormigón armado,
olvidados.

El camino se fue abriendo a la luz.
Y solo camino para escucharte,
para descifrar el mensaje que me envías escondido
entre ráfagas de brisa fresca,
que aligeran por momentos la pena
por el hermano que sufre,
invisible,
tras la soberbia sepultado.

Puedes nacer a los diez, a los veinte o a los ochenta.
Puedes elegir no nacer nunca,
y así pasar el resto de tu vida
viviendo con los ojos vendados.
Desdichado el hombre que pudiendo elegir,
escoge siempre el camino errado.

Y es a este lado de la delicada línea
que nos mantiene entre la falsedad o la locura,
donde me mantengo en pie.

No sé cuando fue que partí de viaje
y me fui de tu lado.
Solo sé que mi hogar está escondido en el tronco de un álamo blanco,
que me susurra su mensaje a pequeños pedazos.
Y solo consigue que a cada paso
te siga echando de menos.

Verde tierra, tierra amante,
obnubilado el pensamiento, o quizás el sentimiento,
a tu vientre quiero volver,
envuelta en un remolino de plateado viento.

miércoles, 1 de abril de 2015

Fundación *

Un agujero se abre en el abismo,
y la angustia se cierne en la boca del estómago.
Abría paso el fervor a la pasión,
una niña con coletas correteaba a mi lado,
me mira y me agarra la mano.
La pródiga iluminación apenas dejaba ver las estrellas.


Pero, por un momento, me sacuden del éxtasis
y me hablan con soberbia:

- "¡No sois nada!, me gritan.
    ¡No sois nada!

Historias viejas, pintadas con barnices nuevos.
Historia antigua nada más. 

Y la tristeza por un tiempo que se agota me embarga.
Y la zozobra por saber que no se puede hacer nada
me ahoga el corazón.

No somos nada.
Apenas un punto minúsculo en la oscuridad.
No somos nada.
Nada en el espacio, nada en la línea temporal.
No somos nada.
Especie condenada por sí misma al exterminio,
perdidos en la inmensidad.

Tan solo el ocaso en llamas,
en estas tardes primaverales, dice la verdad.

* Trilogía Fundación, Isaac Asimov.

martes, 24 de febrero de 2015



Te busco cada día,
y creo entrever tus raíces.
Paso indiferente a tu lado,
te escucho,
y tú lo sabes.






Paso por tu lado y presiento
el murmullo, intrincadas raíces
en un juego eterno que
nunca he de comprender.

Murmuras a mi paso,
y con su caricia indomable me tocas.

Me siento al pie de tu cuerpo,
y observo tus raíces misteriosas
abriendo paso al abismo que me llama.
Y entonces la envidia me gana.
(Capaz de levantar el vuelo
a la gloria del espacio infinito.)
Y yo, insignificante y absurda,
me creo necesaria
para un entramado del que nada entiendo,
del que nada soy.


¡Solo ayúdale a seguir despeinando mi pelo!, imploro,
desde los laberintos verdes y ocres del otoño
hasta la plenitud estival.

lunes, 26 de enero de 2015

Hay días

Hay días
que amenazan con romperse.

Que te cuentan y te abroncan,
y que da igual si amanece o anochece,
porque con ellos un poco mueres.

Hay días
que se arriesgan y no amenazan,
y que ingenuamente prometen,
solo ingenuamente,
y la vida queda a medias,
fracasada en sus ideas.

Días que premeditadamente te engañan.
Brillan y aletean.
Espejismos nada más,
breves intentos de un anhelo
que nunca llega,
pues en tu tiempo no ha de llegar.

Días que se arrepienten
y te contagian,
entonces solo piensas en volver,
y volver... volver.

Hay días que solo amenazan.
Y a pequeños trocitos de humanidad
te vas rompiendo.

Porque hay días  que amenazan.
Amenazan con romperte
serenamente el corazón.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Libertad

Me recreo en el sentimiento,
ese que un día fue el único protagonista,
cuando apenas comenzaba a levantar el vuelo,
cuando el timón lo gobernaban aquellos
primeros amores, los sueños, los ideales
siempre bien elevados.

Cuando las ganas te convertían en el salvador del mundo...
invencible.

¡Quién no desea recuperar algo de aquel instante
que te hacía grande,
quién no desea seguir viviendo al galope
del mismo ímpetu!

Hoy, la música, como siempre,
me trae aromas de otros tiempos,
y con ellos me recuerda quién soy,
y que los vientos siempre me han mantenido firme,
siempre caminando en una misma dirección.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Aprendo

Con suerte y con el tiempo
uno va aprendiendo.

Aprendo que de nadie dependo.
Que mi casa es mi refugio y
mi cuerpo es mi Templo.

Con el tiempo aprendo.
Que a nadie debo nada,
que lo que doy es porque así lo quiero,
y que de nadie dependo.

Necesito a quienes a mi alrededor
hacen de mi vida un lugar más cómodo,
pero para vivir de ellos no dependo.

Y aprendo que mi casa es mi refugio
y mi cuerpo Mi Sagrado Templo.


miércoles, 8 de octubre de 2014

Estelas



Ensimismada observo el rastro que
tu mano va dejando.
Huellas en un mar de humores,
en una mar de amores.
Estelas que se evaporan
se desvanecen y disipan,
y entonces el olvido.





Un olvido que nos hace nuevos,
que nos hace vírgenes,
mas nos roba una parte
de nosotros mismos,
desgastando nuestras almas,
desgastando nuestros himnos.

Y entonces olvido.

Olvido el tacto de tus caricias en mi cuerpo,
lo olvido.
Y me entristece este olvido
que deja atrás todo lo vivido.

Y entonces descubro que es solo cuestión de tiempo.
El tiempo necesario para que me olvide de ti.
Y entonces descubro que solo dejaré despojos.
Solo los despojos que me conforman,
solo aquellos que una y otra vez no se fueron contigo.

Solo eso.
Solo eso dejaré tras de mí.

martes, 23 de septiembre de 2014

Frío

Necesito tiempo,
necesito tiempo que me dé
permiso para poderme  aburrir.
Eso, sin ti, tenue primavera,
no es posible,
preludio de un verano aletargado
de recuerdos de sonidos, calores,
voces e insomnios embriagado.

Vísteme, primavera, de luces de colores la esperanza,
la de un verano que ha de llegar.

Primavera, que en mis soledades te extraño,
también el rosal que habita en mi patio.

Rosa primera de la eterna primavera
que viste brillantes a corazones invernales.

No te escojo rosa de finales,
sino la primera de un sinfín de soles
estivales que quedan por venir.

viernes, 8 de agosto de 2014

Ojalá

...y aún no queriendo descifrar sus mensajes,
se han ido desvelando a pequeños golpes,
y he caído
en un pozo donde aún
no consigo ver el fin.
El final de una caída que me permita remontar el vuelo
y recuperarme,
con suerte regresar..., regresar al origen.

Pierdo a grandes bocanadas de realidad mi fe,
quizás ya sin remedio,
y si miro alrededor buscando
la hermosura de un mundo, que aunque me resista,
ella se resiste más,
no alcanzo a ver más que el agujero oscuro
en que caí,
buscando demasiado,
o queriendo saber más de lo apropiado
para una pobre insensata
que solía pensar que el amor lo podía todo.

La palabra es la misma
compartiendo el mismo sentimiento.
Un único corazón que late al mismo son,
por los siglos de los siglos,
pero que en su mezcolanza con otros iguales
se desvirtúa y se diluye,
quedando en este mundo de ese puro sentimiento
tan solo un eco.
El eco de unas palabras
que vuelan libres buscando su origen
al amparo de una muralla.



sábado, 19 de julio de 2014

Libres

Karin Rosenthal
Amantes que deambulan por cualquier parte,
ensoñadores, solitarios. 
Amantes que no se buscan.
Amantes que caminan por un camino dulce, a veces, cruel. 

Amantes que aprenden a vivir sin ausencia.
Amantes que viven sin urgencias. 
Amantes que no necesitan el cuerpo.
Amantes que viven sin materia. 

Amantes en los que el amor solo vive. 
Amantes solos, amantes vivos,
amantes que no se buscan.

Amantes que solo encuentran,
Solo encuentran motivos, 
motivos para seguir amando. 

sábado, 5 de julio de 2014

En sueños II


No te creas cruel destino
que mis deseos no se han de cumplir.


Si en mis días no va a poder ser mío,
en mis noches, sí,
en mis noches, sí.



Porque si la triste realidad es
que no está conmigo,
será mi sueño,
el que desprovisto de tu insidioso, penoso
y aburrido designio,
el que de forma traviesa
me haga un guiño,
y sea en las noches
cuando de forma inesperada y
risueña, aligere el peso de tu yugo
haciendo míos los destellos de su mirada,
probando dulcemente los aleteos de su sonrisa
saboreando la delicadeza de sus labios,
cuando tímidamente me regala
los primeros besos
de una historia,
que porque nunca empieza...
será que nunca acaba.

jueves, 3 de julio de 2014

Mi abrazo

Lo rodeé con mis brazos tan fuertemente
que los segundos fueron horas,
tan efímeras como deliciosas.

Abracé su cuerpo inmóvil
aunque vivo, tan vivo como el piar
de los pájaros en la mañana estival.




Lo abracé tan apasionadamente
que los lustros fueron siglos
y después milenios.

Y mi abrazo no fue más
que una breve brisa;
un tenue destello de luz
en la raíz de su sonrisa. 

viernes, 27 de junio de 2014

Bóveda o de la regeneración II

Cuando abrí el primer ojo
ya había hecho la mitad del camino,
cuando abrí el otro,
ya había regresado,
con tristeza y el corazón de ausencias lleno.

Los pinos que me apuntalaban
yacían en el suelo mutilados,
deshonrados.
Los amigos que me arrancaban la alegría
por allí no habían pasado.



No sentí el crujir de las ramas
ni la caricia del viento en sus hojas,
pero...

pero vino el agua de lluvia a salvarme,
a caer incesante tras de mí sin mojarme,
aunque empapando
sin piedad al magnífico roble,
que con serenidad y pausada fortaleza,
me recordó que el camino está plagado
de encuentros y desencuentros,
de partidas y llegadas...,
que este año no era el año del amigo
sino de la sangre,
para la que se abre un nuevo camino.

Y acompañada toda la senda por el jabalí,
que vino a recibirme,
y por el águila que vino a custodiarme,
comprendo que la vida es solo

"Felices encuentros,
Felices partidas y
Felices reencuentros."

Que la comprensión es algo que no es nuestro
que tan solo es patrimonio de los Dioses.  

A Elena, y a todos los que conforman mi refugio.

martes, 17 de junio de 2014

De qué estamos hechos

De qué estamos hechos.

La familia reunida alrededor del fuego,
estrechando amores,
uniendo lazos.



Se pelean, se insultan,
se faltan y se engañan, pero...

de qué estamos hechos.

La familia reunida alrededor del fuego.
El fuego que quema,
también el que purifica.

De qué estamos hechos.

Odios y afectos
reunidos alrededor de la mesa,
donde padre y madre imponen su orden
o donde en el medio se debaten.

Pero de qué estamos hechos.

Del calor que va quemando las venas
por las que circula la misma sangre...

No sé de qué estamos hechos.

Sólo la muerte los une,
esa misma que nos separa.

viernes, 6 de junio de 2014

Nuada


¡Oh, Espíritu del Viento,
eleva mis lágrimas al Comienzo. 
Llévatelas lejos de aquí.
Lejos, donde estaba quien
al beberlas conocía su sabor!

¡Oh, Espíritu del Viento!
Eleva mis penas al Origen.
Juega con ellas y hazlas carcajearse
de mi falta de fe!

¡Oh, Espíritu del Viento,
busca entre los despojos abandonados,
algo que devuelva a los días
aquel sabor Virginal! 

lunes, 28 de abril de 2014

En sueños

Es en la noche, bajo el naranjo florido.
La luna ilumina este cielo de primavera.

Solo reinan la calma,
tu sonrisa y el sabor a fruta fresca
recién cortada,

(Me acunas con tu mirada)

tus palabras
y esa templanza tuya al pronunciarlas.

Vuelo.
Mis pies se elevan sobre el agua del río,
clara y fresca,
y me dejo llevar...

Me voy alejando de la mano
de un niño,
y el miedo me embarga.

Alargas tu mano y me haces regresar.
Ya no tengo miedo
porque ya mi corazón
tiene un hogar.

jueves, 10 de abril de 2014

Tristezas propias y ajenas

Tristeza propias y ajenas.

Vivir en un mundo donde nadie dice la Verdad.
¡Qué gastado está su nombre!

Quién la posee,
quién es su dueño.

Ella es libre y viaja anunciándose
solo a aquellos que la quieren escuchar.

Tristezas propias y ajenas.

Vivir en un mundo donde nadie dice la Verdad.
Vivir en un mundo donde nadie
asume su responsabilidad.
No la del otro, no,
eso no,
solo la propia.

miércoles, 2 de abril de 2014

Que sea la ternura

En cualquier otro tiempo
te hubiese tendido mi mano.

La hubieses agarrado
en cualquier otro tiempo,
tal vez, no lo sé.



Hoy solo veo el tiempo pasar,
solo veo los días pasar.
Aunque avanzo, vuelvo a sentir ese miedo,
el miedo a no saber si seré capaz de avanzar.
Otras veces tuve ese miedo,
antes, cuando solo veía el tiempo pasar.

Tócame, y deja que fluya.

Que tu mano sea la lluvia serena,
esa que empapa.
Que sea la ternura.
Que inunde los campos
y penetre en este yermo
espacio de llantos al amanecer.

Tócame como el agua toca los verdes prados.
Tócame, y deja al alma fluir.





viernes, 21 de marzo de 2014

Génesis 3,19

Y quién conocerá al hombre.
Costilla intrincada en la tierra
a la que no desea el bien.
Su color es el de la tristeza,
la tristeza amiga que nació con él.
Lágrimas en las que desembocan
las risas y las penas.

Hay veces en que la muerte me viene a visitar
aunque nunca dice palabras,
solo trae aires de otros tiempos
que en esta vida
nunca llegaré a conocer.
Despliega su capa sobre mí
y me reconforta
recordando que tengo un hogar al que regresar.

"Con el sudor de tu rostro
comerás el pan
hasta que vuelvas a la tierra,
porque de ella fuiste tomado;
pues polvo eres,
y al polvo volverás."  Génesis 3,19

domingo, 9 de marzo de 2014

Peter Pan o el tiempo que se ha ido I


Echada indolente en la esquina de la calle.

La esquina de la calle por la que sueles
pasar de largo cada día.

Pasas de largo y yo te miro de reojo.
No acierto a ver si tú me miras a mí,
¡tu caminar es tan rápido!



Y una presión en el pecho me intenta ahogar
cuando sin poder retenerte
el deseo es febril,
pero huyes y desapareces por el otro quicio
de la casa en ruinas donde no me
atreví a esperar.

Con gritos sordos es como yo me lamento
por el agujero que dejas cada día en mi entraña.
Inmenso el desespero por una vida que pasa,
unos recuerdos que incitan a revivir
una realidad que ya no existe, ya no es,
y, sin embargo, está.
Ya no eres quien solías,
ya no soy quien solía ser,
ya no seré quien quería llegar a ser.

Es tu juego,
y no me he dado cuenta de la forma
en que he entrado en él.