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lunes, 22 de mayo de 2017

Y creció *

Puede ser que sea el miedo.
Puede ser que sea la duda.
Puede ser que sea la angustia
de pensar que si el sueño 
se torna en real...
puede ser que se diluya, y
puede ser que sea otra cosa,
y que ya no sea tan mía. 



Y es al abrigo de la oscuridad 
cuando me convierto en la cobarde. 
La que observa, la que mira, 
la que desde lejos, espía. 


* Y creció a su lado monstruosa toda una obsesión. Esperando nada, Antonio Vega. 

martes, 26 de abril de 2016

Obstinación

Es obstinación lo que siento.
Pasa el tiempo
y, sin embargo, tu recuerdo.

Es el recuerdo del silencio.
De la palabra que no llega;
de la mirada que no empapa;

del sonido de tu risa
que se me escapa.

El recuerdo de aquel calor
que se evapora;
de unos brazos que no abrazan;
de un sentido que se perdió
con los pasos por el camino.

El recuerdo de unos labios
en un roce fugaz,
en sueños,
tan solo en sueños de primavera:
Primavera  hermosa...
"primavera celosa"*.

Me pregunto si te quiero,
me pregunto si  es posible amar así,
un amor tan triste,
tan solo,
tan obstinado.


* Primavera Celosa   De Miguel Hernández

miércoles, 27 de enero de 2016

Ayer

Hace tiempo que te pienso...
jugarretas del recuerdo,
cuando una duda me asalta al pensamiento.

"¿Qué habría sucedido si hubieses sido paciente?
 ¿Qué sería hoy de nosotros si me hubieses dado tiempo?"

El presente nos invade y
hace de cuanto hacemos
un acto urgente. 

Puede que tu amor no fuese fuerte,
puede que tu amor solo fuera adolescente.

Tal vez, es posible, quizás,
me manejo en el espacio y en el tiempo ausente.

Yo tan indecisa, tan etérea y tan libra,
convertí el momento en puro sufrimiento.

Y tal vez hoy,
ni tú ni yo,
nos echaríamos de menos,
y tal vez hoy,
ni tú ni yo
dudaríamos del actual momento.




sábado, 7 de noviembre de 2015

Memorias sin tiempo

Hay días que se empeñan en hacerte recordar.

Una simple palabra dicha sin importancia
remueve el cajón de los años y minutos,
que sin intención de acumularlos sumaron treinta,
y ahí se quedaron abandonados, 
amontonados en un caos que tan sólo necesita
un descuido para recuperar un orden 
que solo conoce el corazón.  

Nunca le dije que le amaba, 
aunque sé que él moría por mí.
Nunca le regalé una caricia desganada
en una lánguida tarde de domingo,
nunca un gemido de placer 
estremeciera su amante oído. 
Tan solo recuerdo una cómplice mirada
que fue la antesala de un cruel destino,
de una despedida anticipada.

Nunca le dije que le amaba,
nunca a mi lado le permití mudarse, 
y, sin embargo, ya son treinta años, 
en los que recuerdo con claridad superlativa
el instante en que se urdió
el nudo que amarró nuestros recuerdos.

Nunca sabrá que es el amor más limpio
que en mi días he encontrado, y
que su existencia vive a mi lado. 

Hoy nuestras vidas discurren distantes,
por caminos irreconciliables.

Pero hoy me gustaría poder decirle,
que su amor lo conservo intacto,
que lamento el dolor que pude causarle,
y que, aunque él nunca lo sepa, 
yo no puedo olvidarlo.












sábado, 5 de julio de 2014

En sueños II


No te creas cruel destino
que mis deseos no se han de cumplir.


Si en mis días no va a poder ser mío,
en mis noches, sí,
en mis noches, sí.



Porque si la triste realidad es
que no está conmigo,
será mi sueño,
el que desprovisto de tu insidioso, penoso
y aburrido designio,
el que de forma traviesa
me haga un guiño,
y sea en las noches
cuando de forma inesperada y
risueña, aligere el peso de tu yugo
haciendo míos los destellos de su mirada,
probando dulcemente los aleteos de su sonrisa
saboreando la delicadeza de sus labios,
cuando tímidamente me regala
los primeros besos
de una historia,
que porque nunca empieza...
será que nunca acaba.

miércoles, 2 de abril de 2014

Que sea la ternura

En cualquier otro tiempo
te hubiese tendido mi mano.

La hubieses agarrado
en cualquier otro tiempo,
tal vez, no lo sé.



Hoy solo veo el tiempo pasar,
solo veo los días pasar.
Aunque avanzo, vuelvo a sentir ese miedo,
el miedo a no saber si seré capaz de avanzar.
Otras veces tuve ese miedo,
antes, cuando solo veía el tiempo pasar.

Tócame, y deja que fluya.

Que tu mano sea la lluvia serena,
esa que empapa.
Que sea la ternura.
Que inunde los campos
y penetre en este yermo
espacio de llantos al amanecer.

Tócame como el agua toca los verdes prados.
Tócame, y deja al alma fluir.





jueves, 9 de enero de 2014

Lo que sea



El miedo habita en nuestros corazones. 

Somos niños indefensos ante el temor
de perder.

De perder lo que sea 
que en nuestro interior nos hace grandes.

Pero lo que sea que nos hace grandes
es imposible de perder,
de dejar por ahí abandonado
en un banco del parque o
el suelo de algún bar. 
Del mismo modo
que no puedes 
dejar olvidado en el alféizar
de cualquier ventana
tu corazón.

Inseguridad, ¡qué lindo nombre tienes!
que por él se abandonan sin librarlas
legendarias e insignes batallas. 

domingo, 5 de enero de 2014

Un nombre

Cada una de las palabras que exudo
tienen un nombre.
Largo, corto,
romano, hebreo o germano.

Cada una bautizada con el nombre
que el viento atrajo a ese momento.

Y, sin embargo, no pretendo otra cosa
que alejarme del mundo.
Del mundo ciego, sordo y mudo.

Cada una de las palabras que me materializan
tienen un nombre.
Hoy es hebreo, mañana, quizás griego o romano,
y, sin embargo, mi realidad es una.
La real es otra.

Pero y si te dijera,
antes que me venza el sueño,
que no es a otro al que yo quiero.
Que es muy poca cosa lo que yo de ti espero.

Solo quiero saber de qué color tienes la mirada
en la mañana cuando el gallo canta.
A qué huele tu pelo cuando libre
revolotea al son del viento.
A qué saben tus caricias cuando, de forma intencionada,
pasas tu mano por mi cara.
Cómo suenan tus latidos cuando tus labios
alegres o dormidos, humedecen los míos.
Cómo suena tu sonrisa
cuando me la regalas sin yo pedirla.
Solo quiero que mis palabras sigan
llevando tu nombre,
solo por un rato,
por eso, te pido
que no dejes de mirarme.





sábado, 21 de diciembre de 2013

Tu beso

Y me pregunto si no será mejor así.
Siempre así, de esta manera.

Espacio infinito que rescata del tumulto
de pensamientos cotidianos,
es el recuerdo...

Oasis que refresca el aburrimiento,
que salva del tedio,
de un correr de días extenuante y
anodino.

Si sumergida en ese barullo que es lo cotidiano
es tu recuerdo el que me rescata y me salva,
me toca no sé qué mecanismo interior secreto,
y dibuja una sonrisa en mi cara,
me pregunto si debiera no escribir palabras,
sino cantar  notas indelebles
que hagan el amor al aire que ambos respiramos
y dejar intacta en mi memoria
la sonrisa que me regalaste
con tus labios, con tu mirada.

Me pregunto si no será mejor así.
Siempre así, de esta manera.
Inocente, pueril y pura
la forma en que desgastamos el mirarnos.
El amor es cruel.
Hace promesas y envuelve en sutilezas
que no son más que espejismos
que torturan la sed del náufrago del desierto.

Me pregunto si no será mejor así,
así, de esta manera.
Conservarte para siempre
en esos ojos que salvan
y emergen brillantes y vibrantes
cuando conduciendo estoy al volante.

Quisiera no decir palabras,
palabras que no saben dibujar
de mi recuerdo, tu beso,
el beso que me diste
con tu sonrisa, con tu mirada.




lunes, 16 de diciembre de 2013

Alcanzando el saber día a día,
alcanzando la seguridad más certera 
de que no existe el amor. 
Solo existe la querencia de abrir de par en par el alma,
como ventana en fachada blanca,
a la hora del frescor matinal en días del estío,
y dejarse arrastrar por el vendaval. 


Te escucho en las canciones, te confundo 
entre palabras,
te añoro entre los cantos, 
y te espero, 
esperando que tú esperes igual.

No hay azar,
solo la certeza de que existas en algún lugar, 
y que tu aliento y el mío se mezclen 
permitiendo respirar a ese dios 
que alimentado de suspiros de ausencias,
otorgue vida a un destino incierto, engañoso y siempre,
siempre cruel. 




"...estoy aquí a tu lado para que no tengas miedo, 
al miedo de estar solos, 
solos en el Universo." L.E.Aute


martes, 3 de diciembre de 2013

Un reloj hecho de vientos




A veces te sueño.

Te sueño y, en el sueño, 
te espero. 

Hoy te he soñado,
he soñado que me has buscado,
y, sin embargo, 
y, a pesar de estarte esperando,
no me has encontrado.


Maldito sino que me condena, 
maldito empeño en el que me obstino.

Enredarme en una mirada
como el aire en el vuelo de una mariposa. 
Quedarme enredada  y 
desgranar cada hora,
desguazar  minutos y  segundos 
hasta que entre mis manos no queda nada. 

Y aunque hacía tiempo que había decidido 
no pensarte, 
no soñarte más...

pero es que me quedé enredada en el vuelo 
sutil de  una mariposa. 

Maldito sino que me condena, 
maldito empeño en el que me obstino,
un reloj hecho de vientos,
una mirada efímera,
una espera eterna. 

domingo, 3 de noviembre de 2013

Ese olor a mi casa

Ese olor a mi casa,
que me aligera el alma.

Todo cuanto hago es pensando en ti.





Elijo mi vestido, 
preparo mi peinado con esmero,
me maquillo,
me visto y perfumo.
Me miro en el espejo.
Enfundo mis pies en unos tacones 
de metro, y salgo a la calle. 

Voy donde te espero, 
pasan las horas, 
y baja el  vino en la copa. 
El minutero que no quiere parar 
en la esfera en blanco y negro. 

Observo como todo alrededor cambia. 
Las gentes vienen y van.
Unos bailan, otros hablan, 
otros miran y todos beben. 

Una copa, dos copas, 
dos palabras sin sentido
y tú que no entras por la puerta. 

Quiero beber.

Quiero anestesiarme y no pensar, 
no pensar que si me enamoro de ti,
puede que después no vuelva a ser la misma. 

Llego a mi casa con el sabor del fracaso en la boca.
Me meto en la cama y...
ese olor a mi casa. 

No necesito tenerte, no necesito nada.

Me meto en mi casa,
vuelvo a ser yo, y ¡oh!
aquí no ha pasado nada. 

domingo, 13 de octubre de 2013

Impaciencia

Camino por una senda y
quiero más.

Me despisto, me pierdo y
quiero más.

Me reencuentro, conozco y
quizás aprendo y
quiero más.

Camino y camino y pienso y
quiero más.

Me sorprendo,
¿de qué te sorprendes? y
sigo queriendo más.

Más, quiero más,
quiero más.

Te busco y te confundo.
Te confundo, te confundo y
quiero más.

Te miro, y te miro
sólo te miro y
quiero más,
¡QUIERO MÁS!

Te encuentro en unos ojos
que me miran de reojo y
quiero más.

Te digo que quiero más.
Te lo grito: ¡QUIERO MÁS!

Te veo en tu mirada
y quiero más.