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lunes, 28 de abril de 2014

En sueños

Es en la noche, bajo el naranjo florido.
La luna ilumina este cielo de primavera.

Solo reinan la calma,
tu sonrisa y el sabor a fruta fresca
recién cortada,

(Me acunas con tu mirada)

tus palabras
y esa templanza tuya al pronunciarlas.

Vuelo.
Mis pies se elevan sobre el agua del río,
clara y fresca,
y me dejo llevar...

Me voy alejando de la mano
de un niño,
y el miedo me embarga.

Alargas tu mano y me haces regresar.
Ya no tengo miedo
porque ya mi corazón
tiene un hogar.

jueves, 13 de febrero de 2014

Vacuo

Me lo guardo todo
y aún así
tengo las manos vacías.

Vacías del tiempo que se escapa,
no es nada nuevo,
vuela lejos y se lleva el equipaje,
ese que yo creía mío,
que algún día sería mío,
dejando la maleta vacía,
esperando impasible,
seria, incluso abandonada
detrás de una puerta
que siempre se abre
en la dirección errada.

Tiempo que viajas de estación seca a
habitación embrujada,
dime,
dime si tras su puerta espera una maleta
fría de sueños,
de caricias helada.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Todo o nada III




Mi amor es caro.

No es fácil y no es simple.

No es un faro.
No es un norte ni un soporte.

Gusta de compartirse en playas de delicia,
en habitaciones oscuras o arenas movedizas.
Gusta de descifrar enigmas a la luz de una vela,
y de observar la luna en noches de tormenta.

Mas mi amor no es un jardín florido
ni una estancia perfumada.

Mi amor es guerrero
que en la lucha entrega,
y, tras ella,
serio botín demanda.
Es bizarro, es valiente.
No espera tambores ni fanfarrias.
Solamente lo quiere todo o mejor nada.





jueves, 22 de agosto de 2013

Indefectiblemente


Unos versos son tan solo unas palabras,                   
que escritas o leídas
se asemejan a una jaula. 
La que coarta la libertad
del viento en el que el alma 
quiere convertirse en la alborada.


No quiero ser un canto, 
no quiero ser un ave 
ni quiero ser  tampoco agua.

Unos versos son tan solo unas palabras.
Las que hace tiempo escribiera aquel poeta,
que apresó entre sus rimas y cadencias,
el pulso desbocado de corazones,
desposeídos y desesperanzados,
cabalgando locos y trastornados,
porque hace tiempo que perdieron 
el norte, el rumbo y el camino. 

El tiempo se ríe de nosotros descaradamente,
y nosotros lo amamos indefectiblemente.


"...¡Qué triste es tener sin flores 
el santo jardín del alma,
soñar con almas floridas, 
soñar con sonrisas plácidas, 
con ojos dulces, con tardes
de primaveras fantásticas!...
¡Qué triste es llorar, sin ojos
que contesten nuestras lágrimas!..."(Juan Ramón Jiménez)

viernes, 16 de agosto de 2013

Dame un motivo

Aburrimiento en las ramas de un árbol.
Tardes estivales, nubes en el cielo,
silencio lejano y calina por doquier.

Tardes sugerentes.
Muevo mi cuerpo al son de melodías candentes.

Ven y cántame al oído.
Ven y hazme temblar los cimientos.


Dame un motivo,
dame un motivo...
Ven.
Ven y dámelo.