
me fui tan rápido que me traje el aroma
y me olvidé las flores.
Y así, en la ilusión busco un refugio
para mi triste desamparo.
No habrá campanas al vuelo,
no habrá promesas,
no habrá preguntas ni respuestas.
No habrá caricias
ni susurros bajo las estrellas.
Y me fui de allí,
me fui tan rápido que me traje la mirada
y me olvidé los ojos que la acunaban.
Y es en días como estos,
en esta soledad del alma,
donde añoro la melodía que
tus acordes hacían de mis palabras.
Devolviendo la visita que hiciste a mi olvidado blog vengo a encontrarme con que eres amiga y una buena adiestradora de palabras. Agradecí las imágenes y sensaciones que transmitís; escribí siempre por favor.
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